El Video del Papa de febrero lanza un contundente mensaje contra los diferentes tipos de violencia hacia las mujeres. Frente a esta “degradación para toda la humanidad”, el Santo Padre pide que sean protegidas por la sociedad y que su sufrimiento sea escuchado.

Mujeres. Sufrimiento. Violencia. Demasiadas veces vemos en las noticias estas tres palabras juntas. Como si esto fuera poco, la pandemia ha provocado que los malos tratos aumenten. ¿Cómo reparar este daño? Puedes empezar por responder a la petición que las mujeres que sufren algún tipo de violencia hacen: AYUDA. Como dice el Papa Francisco, “si queremos un mundo mejor, que sea una casa de paz y no un patio de guerra, todos debemos hacer mucho más por la dignidad de cada mujer”.

La violencia contra las mujeres en cifras

“Es impresionante el número de mujeres golpeadas, ofendidas, violadas”, dice el Santo Padre en El Video del Papa. En efecto, las estadísticas que recoge la ONU Mujeres, actualizadas desde noviembre de 2020, son impactantes: cada día, 137 mujeres son asesinadas por miembros de su propia familia; las mujeres adultas representan casi la mitad de las víctimas de la trata de seres humanos detectadas a nivel mundial; a escala mundial, una de cada tres mujeres ha experimentado alguna vez violencia física o sexual (y 15 millones de niñas adolescentes de 15 a 19 años han experimentado relaciones sexuales forzadas en todo el mundo). El año pasado, además, contó con el agravante de la pandemia: la restricción de movimiento, el aislamiento social y la inseguridad económica elevaron la vulnerabilidad de las mujeres a la violencia en el ámbito privado en todo el mundo.

En su mensaje del mes de febrero, el Papa pide por la protección de estas víctimas en las sociedades. Y aunque al menos 155 países han aprobado leyes sobre la violencia doméstica, y 140 cuentan con legislación sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo, por poner dos ejemplos, no significa que estas se ajusten siempre a las normas y recomendaciones internacionales, ni que se apliquen y hagan cumplir.

No mirar para otro lado

La llamada del Santo Padre es muy clara: ‘No podemos mirar para otro lado’. Es decir, no podemos quedar de brazos cruzados ante tantos casos de violencia contra las mujeres, que se manifiesta de múltiples formas, desde lo más visible e incalificable a lo más insidioso e inconsciente; en todos los casos, como producto de esquemas mentales y paradigmas culturales y sociales arraigados, que las desvalorizan. Es lo que vemos en el Evangelio, por ejemplo en el pasaje de la mujer adúltera, que era acusada por todos, pero a quien Jesús da una vida nueva (Juan 8, 2-11). La violencia contra las mujeres en todas sus formas es un grito al cielo.  Recemos juntos por todas las mujeres víctimas de violencia, incluidas las niñas y adolescentes, y luchemos por una sociedad más justa, para que las proteja, las escuche y alivie su sufrimiento”.

Fuente: https://thepopevideo.org/?lang=es

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