Les compartimos las palabras de Clausura del I Capítulo Provincial “Provincia Virgen de Guadalupe” de América:

Queridas hermanas:

Hace aproximadamente diez días que dimos inicio a esta andadura capitular en la que con mucha esperanza y algunos temores, nos disponíamos a acoger, dialogar y proyectar el camino que Dios quiere que recorramos como nueva provincia “Virgen de Guadalupe”.

Doy gracias a Dios por el clima de comunión que ha reinado durante estos días. Os doy las gracias a cada una de vosotras por vuestra presencia activa y colaboradora, mostrando con esa actitud que os sentís Cuerpo provincial y que os importan y mucho las cosas que en él suceden. Nuestro ser familia se ha manifestado con fuerza a lo largo de estos días.

Gracias hermanas porque todas sin excepción habéis aportado en disponibilidad y generosidad lo que gratis recibisteis. Gracias por el sentido de responsabilidad con el que habéis participado y por la docilidad al Espíritu mostrada con tantos gestos y en tantos momentos.

Y cómo no, quiero agradecer la presencia de los laicos que con espíritu de familia han participado en esa Asamblea Capitular. Sus aportes, su talante, su modo de estar, sus cuestionamientos, nos han hecho mucho bien, pues su mirada agradecida y crítica al mismo tiempo, nos ha posibilitado hacer un camino no sólo en conjunto, sino con planteamientos más amplios.

No puedo dejar de agradecer la presencia del P. Luis Casalá entre nosotras. Las palabras que guiaron la reflexión del comienzo nos ayudaron a entrar en la espesura, como dice S. Juan de la Cruz. Con su sabiduría y experiencia logró ponernos de frente al plan de Dios y en absoluta disponibilidad al Espíritu. Invitarnos a vivir con audacia, con pasión, es el mejor regalo que de él hemos recibido. No podemos esperar resultados diferentes con los mismos planteamientos, debemos vivir atentas a la realidad que nos interpela y reclama de nosotras una presencia cercana, misericordiosa y arriesgada.

Gracias a los padres carmelitas que con generosidad e incluso sacrificio, nos han celebrado la Eucaristía. Esta ha sido alimento, fortaleza y fuente de comunión a lo largo de estos días.

Gracias a la hermana Susana Ramos quien con dedicación y paciencia ha favorecido que las reflexiones fueran serias y sistemáticas, siempre con un objetivo claro, iluminando nuestra realidad en el contexto más amplio de nuestra época y entorno latinoamericano. Gracias de corazón por su apoyo en los distintos momentos de este proceso y en los encuentros y asambleas previos a este capítulo.

Gracias a la hna. Mariela Castellanos por el servicio desinteresado de secretaria capitular que ha prestado a lo largo de estos días, gracias a quienes habéis revisado esta tarea. Gracias a las hermanas que habéis hecho posible la comunicación de nuestro acontecer capitular de manera puntual, concisa y atractiva en la página web de la nueva provincia. Gracias también a quienes habéis tenido la misión de recoger todas las aportaciones e ir plasmando el documento capitular. Gracias a las distintas comisiones que han ayudado a dinamizar la vida y a disfrutar también de espacios de distensión donde se comparte de forma espontánea y gratuita.

El Capítulo ha tenido también un dinamismo que nos ha mantenido atentas, participantes, involucradas; con momentos de interiorización, cantos, dinámicas colectivas que nos han permitido una profunda expresión de mística y misión a la vez. Gracias a quienes lo habéis animado y hecho posible.

Gracias a las hermanas de esta comunidad de Esclavas de Cristo Rey, quienes desde su carisma de favorecer la vida espiritual, nos han atendido de manera discreta y cercana.

Gracias a los Equipos Provinciales de Animación y Gobierno de las antiguas Provincias: las hermanas provinciales Cecilia Fernández R. y Élida Águila, con sus respectivos consejos, Mª Pilar Biurrun, Amalia Ponce y Marta Maidana, Angela Moloney y Elvira Acevedo, además de las hermanas del servicio de apoyo de economía y secretaría Elma Borda, Ana María Carvajal, y Mirtha Rojas

Por último, gracias al nuevo Equipo de Animación y Gobierno, las hermanas Mª Isabel Obregón, Mirtha Rojas, Amalia Ponce, Elvira Acevedo y Norma Pérez. Estoy segura de que al asumir este desafío, difícil y apasionante a la vez, de la nueva provincia de América, vais a animar y acompañar la vida en misión de la provincia con el corazón y la mirada fija en la Iglesia llagada que peregrina en este continente.

En mi mensaje de apertura os invitaba a vincularnos, a vivir vinculadas a la Iglesia. ¡Qué hermoso que estos días como mujeres consagradas, junto con las y los laicos que forman nuestra familia carismática, hemos tejido relaciones y hemos mirado en actitud contemplativa, lo que el Espíritu y la historia de hoy nos piden! ¡Qué hermoso que esta experiencia queda reflejada, de manera novedosa, en estos Acuerdos Capitulares que son para ambos, hermanas y laicos!

Os invito mis queridas hermanas a que anunciéis con palabras y obras lo que aquí hemos vivido: una experiencia de familia, de universalidad, de diversidad y de comunión, que nos ha tocado por dentro y nos hace sentir que todas somos necesarias para encarnar, recrear y enriquecer el carisma palautiano. Seamos esa gota que cae en el mar y que al contacto con él genera círculos concéntricos. Que la alegría de lo que aquí hemos vivido sea para nuestras comunidades la certeza de que algo nuevo ha nacido.

Dancemos al viento del Espíritu para que nuestra existencia sea reflejo de este Dios que nos habita y que nos hace mover en dirección a la humanidad que espera de nosotras presencia, cercanía, aliento y compromiso.

Seamos como María, mujeres que laten al compás del corazón de Dios, mujeres que entienden el dolor de sus hijos porque sus entrañas son de misericordia, mujeres que se mezclan con el pueblo y reconocen en él la presencia de Jesús encarnado en el rostro plural de nuestros pueblos americanos, simbolizado luminosamente en el rostro mestizo de María de Guadalupe.

Con el deseo de que esta nueva comunión que está naciendo, este conjuntar sueños y pasiones, anhelos y proyectos… sea camino de unidad y de comunión entre nosotras y con los laicos para que el mundo crea… declaro clausurado el primer Capítulo de la Provincia “Virgen de Guadalupe”-América.

 

Luis Guillón, 7 de agosto de 2018

 

Mª José Gay Miguel

Superiora general

 

 

 

Imprimir