Esta mañana en la Eucaristía, el p. Luis Casalá sm, a la luz del evangelio nos invitaba a crecer en hondura nuestra experiencia íntima de Dios y caminar con los ojos siempre fijos en Jesús; sus palabras de despedida fueron muy cercanas y cálidas, expresando el gozo de sentirse en familia junto a nosotras, espacio en el que todos hemos crecido, como hermano nos exhortó a hacer la experiencia de “subir al monte” para gozarnos de este espacio de interioridad y profundidad, desde donde nace nuestro dinamismo misionero.

Nuestra hermana General, también le dirigió palabras de gratitud por el acompañamiento y la iluminación de estos días, especialmente por acompañarnos en el proceso de reconocer “los irrenunciables y la audacia”, que tienen que acompañar nuestro caminar en esta nueva etapa, además se comprometió con la oración por él, utilizando la frase de nuestro p. Fundador “los que viven unidos en Dios, habitan una misma estancia y se oyen y se aman”.

Durante la mañana, el equipo de redacción de los acuerdos capitulares continúo trabajando, nos presentó el borrador, al que hicimos algunas apreciaciones y comentarios; al reunirnos por la tarde nuevamente en la sala capitular, el equipo nos presentó los acuerdos, los que de forma unánime hemos aprobado, agradecimos el gran trabajo que realizaron, especialmente por la fidelidad al proceso y por la capacidad de recoger y sintetizar lo que juntos fuimos discerniendo al ritmo del Espíritu.

Oficialmente quedó clausurado nuestro I Capítulo Extraordinario de la Provincia “Virgen de Guadalupe” de América, por medio de las palabras conclusivas de la hna. María José Gay, Superiora General, en el siguiente artículo compartiremos el mensaje de clausura.

Concluimos nuestra jornada, con un momento orante, juntas hemos unido nuestras vidas e ilusiones, simbolizadas en un trozo de tejido, los entrelazamos y conformamos un único tejido, el que fue ofrecido a la hna.  María Isabel Obregón, Animadora Provincial.

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