El Papa Francisco ha lanzado un desafío a toda la Iglesia, nos ha invitado a participar, a opinar,

nos ha invitado a escucharnos para soñar una Iglesia distinta. En ese desafío de escuchar la

Pastoral de Juventudes y la Pastoral Colegial del Colegio del Carmen y San José dio espacio a la

expresión de las juventudes que asisten al colegio.

A fines del año 2021 un grupo de jóvenes delegados invitados participó de una primera

instancia de consulta sinodal siguiendo las indicaciones recibidas en nuestra Iglesia local. Ya en

el mes de marzo la consulta fue masiva al personal docente, no docente y administrativo como

así también a todo el alumnado del Nivel Secundario. En los espacios curriculares de

Enseñanza Religiosa Escolar se trabajaron las consultas realizadas por la diócesis en el proceso

de Asamblea Diocesana Sinodal que se viene realizando en este 2022.

Las distintas realidades juveniles fueron dando su opinión y poniendo en evidencia sus

sensibilidades frente a las siguientes consignas: ¿Cómo ves a la Iglesia de Catamarca? ¿En qué

ayuda y en qué no? ¿Cómo sueñas tu parroquia? ¿Qué opinas de los colegios y movimientos

confesionales católicos?

A fines del mes de junio y principio de julio los jóvenes participaron de la segunda instancia en

la que, recogidas las opiniones del pueblo de Dios, se establecieron Situaciones Problemáticas

de la Acción Pastoral Diocesana para debatir y luego decidir cuáles les parecen más

importantes trabajar en los próximos años.

Los jóvenes mostraron mucho interés al opinar sobre las distintas situaciones, expresaron su

dolor por algunas situaciones que se dan en la Iglesia y que no deberían pasar como así

también se mostraron muy contentos y esperanzados en esta Iglesia que los escucha y quiere

cambiar.

Las problemáticas elegidas por los jóvenes del nivel secundario fueron las siguientes: Abuso

Eclesiástico, Diversidad Sexual, Violencias, Familia y Juventud, Problemáticas Sociales, Iglesia

callada, cerrada y que no escucha, Atención a las personas en situación de vulnerabilidad,

atención a los pobres y necesitados, acompañamiento pastoral a los jóvenes, Sacramentos y

liturgia.

Para nosotros como colegio, es una gran alegría haber podido dar voz a nuestros jóvenes en

este proceso sinodal, en el que no sólo escuchamos para aportar a nuestra iglesia diocesana

sino también será una herramienta de trabajo para nuestra pequeña iglesia que es la

comunidad educativa.

 

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