Con suma alegría celebramos el abrazo de Nuestra Madre, un abrazo que nos felicita por poder salir nuevamente al ruedo, que nos felicita por habernos convertido rápidamente a la virtualidad por parte de todos los actores educativos, nos felicita por el compromiso. También recibe nuestras súplicas en su abrazo, sobre la inestabilidad laboral de nuestras familias, el trabajo y la salud de todos, todas estas súplicas las enviamos a María del Carmelo en notas con globos que lanzamos al cielo.

Agradecemos al equipo de Pastoral, todo el tiempo y el cariño que han puesto en rediseñar la celebración para que cumpla todas las normas de la nueva normalidad.

Cantamos, rezamos, mantuvimos las distancias, y nos preparamos para el resto del año con el corazón henchido de alegría, sentimos todos el abrazo de la Virgen.

Luego de tres semanas de retomadas las clases presenciales y tres meses de clases virtuales, tenemos un bien merecido descanso para todos, dos semanas en donde dejar asentar todo el conocimiento adquirido para que decante y permita seguir creciendo en conocimientos en la segunda parte del año que estará llena de nuevos desafíos.

A corazón abierto, abrigados por el Manto de María, nos despedimos hasta la próxima entrega de noticias desde Montevideo, Uruguay.

 

Lara Dolgay.

 

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