Desde el Mediterráneo a las costas de Malasia, sin olvidar a quienes intentan llegar a Estados Unidos vía México, los viajes llenos de peligro y dolor de los migrantes parecen estar generando cada vez más titulares.

Las suyas son historias de muerte, violencia y abusos a manos de los traficantes que a menudo también cobran pequeñas fortunas al inicio de cada viaje.

Vienen de muchas partes del mundo: a menudo están intentando dejar atrás viejos conflictos o nuevas guerras o bien huyen de la persecución, la pobreza, el hambre.

Hoy por hoy, el mapa mundial de las migraciones refleja una compleja telaraña de movimientos. El que aquí les presentamos nada más muestra las mayores tendencias recientes.

Pero ayuda a entender por qué, en 2013, se registraron 232 millones de “migrantes internacionales”, como define Naciones Unidas a la gente que ha vivido por más de un año fuera de su país de origen.

Esta cifra incluye refugiados, solicitantes de asilo y migrantes económicos: a cualquiera que haya cruzado una frontera, legal o ilegalmente, para escapar de un desastre o de la persecución o simplemente en busca de una vida mejor.

Y seguramente no refleja la verdadera magnitud del fenómeno.

La frontera entre México y Texas continúa siendo el corredor migratorio más importante del mundo.

Y aunque los migrantes de origen mexicano siguen encabezando la lista de capturados por las autoridades fronterizas estadounidenses, el año pasado fueron superados por primera vez en la historia por el total combinado de los migrantes de origen centroamericano.

La migración mexicana se ha reducido gracias a la mejor situación económica de México, pero el empeoramiento de la situación de seguridad ha empujado a un número cada vez mayor de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños a emprender el viaje al norte a través de varias rutas bien establecidas.

Y su número incluye a un número también creciente de menores de edad que viajan sin acompañamiento.

Y así, sin parar, la migración global alimenta el debate político, pone a prueba capacidades y alianzas y mantiene ocupados a legiones de profesionales, incluyendo numerosos expertos en estadística.

México es país de tránsito de migrantes, este grupo de personas es de las más violentadas a nivel mundial. Dentro de los Cursos de Verano 2015 se realizó el curso “Caminando con un migrante”, buscando acercar a jóvenes a una realidad que nos afecta a todos.

¿Está la Iglesia Latinoamericana preparada para estar presente en estos procesos?

 

(Fuente: BBC)

Imprimir