Nuestra postulante Cecilia Fernández ha partido la noche del Miércoles 13 de junio rumbo a México dónde comenzará su etapa de noviciado. Acompañémosla con nuestra oración para que viva una experiencia fundante de encuentro con Jesús y con los hermanos, que el Señor ensanche su corazón haciéndolo cada vez más universal y misionero.
Ha querido dejar unas palabras de despedida para nosotros:

“Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí;

los acerqué a mis mejillas como si fueran niños de pecho” (Os. 11,4)

Este texto siento que retrata fielmente la relación y momento que estoy viviendo junto al Señor, momento de profundo gozo y esperanza. Me siento dichosa por el regalo que me ha hecho el Señor, la vocación, vivida en la Iglesia y para la Iglesia. Sin duda esta nueva etapa que iniciaré, el noviciado, es un paso que me acerca más a mi futura consagración, consagración que deseo y anhelo profundamente, quiero transformarme en una Carmelita Misionera Teresiana, quiero gastar mi vida amando al Señor y mis hermanos.

 Quisiera agradecer primeramente a mi familia por su incondicional apoyo y amor, a mis hermanas de Congregación, las cuales han hecho de estas últimas semanas un tiempo maravilloso, colmado de sorpresas, cariño y apoyo y por último a tantos amigos que me han demostrado su cariño y cercanía.

 Me despido fraternalmente, uniéndome por medio de la oración a cada uno de ustedes, y confiando en la maternal protección de nuestra Señora del Carmen, jardinera de las almas.

                                                                    Cariñosamente

Cecilia Fernández, pcmt

 

 

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