JOSÉ, COMPAÑERO DE CAMINO.

En este segundo día del triduo las hnas. Teresa y Leticia nos hacen dos preguntas:

¿Cómo la persona de San José te ha ayudado en tu vida y en tu misión? – ¿Qué virtudes reconoces en San José, y quisieras acrecentar en ti?

Te invitamos a escuchar los testimonios y a responder a esas mismas preguntas en tu corazón.

 

Por cierto… seguro que han compartido muchas veces la experiencia de Teresa de Jesús y del P. Palau con San José. pero… ¿la de San Juan de la Cruz?.

Les proponemos dos hechos que sus biógrafos nos narran, y que tomamos de  “web de espiritualidad carmelita ‘

  • “San Juan de la Cruz contaba que cuando era niño un día jugaba con otros niños al lado de la laguna, y cayó dentro de ella. Estando en gran peligro de ahogarse, por tener mucha agua y lodo, se le apareció la Virgen Santísima y le pedía la mano para sacarle de ella. El mismo explicaba: «como yo la tenía llena de lodo no se la quería dar por no la ensuciar la suya, que era tan hermosa y linda. Y estando en esta contienda llegó allí un labrador, y como le vio en tan grave peligro y que no podía salir, me alargó una vara larga que traía en la mano y me así de ella, y así salí de la laguna». Jerónimo de san José biógrafo del santo se fija en la insignia de la vara, y dice que el salvador sería el «glorioso san José, porque bien verosímil parece que estando la Virgen sacratísima ocupada en sacar al niño del peligro, ayudase a esta obra no otra menos digna persona que su bendito esposo»
  •  Hay un hecho, que los biógrafos de san Juan de la Cruz consignan en su vida, que hace referencia a san José. Era el prior en Granada, no pudiendo ir él personalmente, envió a dos frailes que atendieran a las carmelitas: «A su vuelta, al llegar a la nueva plaza cercana al convento, encontraron a un hombre de bella presencia… Este hombre se les acerca y les pregunta…. Padres, ¿por qué motivo esta Orden tiene una devoción tan grande a San José? – Porqué nuestra Santa madre Teresa le era muy devota, porqué le había ayudado mucho en todas sus fundaciones, y le había obtenido muchos favores del Señor… lo que hace que todas las casas que ha fundado las haya puesto bajo el patrocinio de San José. – Y obtendrá otros muchos favores – responde el misterioso personaje – Mírenme de cara  y guarden una gran devoción a este santo, pues no le pedirán nada sin que no lo obtengan. De repente, el extranjero desaparece. Al llegar al convento se lo explican a san Juan de la Cruz, éste les dice. ¡Callaos! ¿No le habéis reconocido? ¡Sabed que era san José!  Id a arrodillaros ante él. Pero no ha venido por vosotros, sino por mí, que no le tenía toda le devoción que debía, pero le tendré de ahora en adelante».
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