El 29 de abril 2020 la ONU advertía: “La próxima pandemia global probablemente sea una de hambre como consecuencias de las medidas adoptadas para combatir el avance del coronavirus”.

A principios de 2020, unos 130 millones de personas ya se enfrentaban a niveles críticos de hambre. Esa cifra ahora podría más que duplicarse, hasta 265 millones para fines de este año. Al momento, se cree que unas 820 millones de personas en todo el mundo están desnutridas, según las estadísticas de la ONU, con el 22% de los niños menores de 5 años clasificados como “atrofiados” a consecuencia de la desnutrición. Casi 700 millones de personas, aproximadamente el 9% de la población del planeta, tienen “inseguridad alimentaria severa” y casi dos mil millones, uno de cada cuatro, tendrían “inseguridad alimentaria moderada o grave”.

Nuestras hermanas de la comunidad “Santa Teresa de Jesús” de Pirayú, Paraguay, como dignas hijas de Francisco Palau, saben que “El amor no puede estar en el hombre ocioso” (MR 15,1) y ni siquiera una pandemia las deja indiferentes a las necesidades de la Iglesia que clama. Venciendo los obstáculos y tomando todas las medidas de resguardo necesarias, con ayuda de muchos, se han volcado en ayuda de los más necesitados llevando alimento a aquellos que carecen de ellos.

Damos gracias a Dios por estos signos del amor puesto en acción en favor de la Iglesia, cuerpo místico.

¡Aguyje Ñandejára tapenderovasa!

VIA: cmtpalau.org

 
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