La fiesta del Domingo de Ramos partió en Belo Horizonte con la bendición de los ramos, hechos por cada uno de los feligreses, en la capilla Niño Jesús; posteriormente todos salieron a la dedicación de la parroquia Nuestra Señora Auxiliadora.

El clima brasileño no impidió la multitudinaria asistencia y la alegría del pueblo se expreso hoy en el Hossana para recibir a Jesús en su entrada a Jerusalén; las Hnas. CMT acompañaron las fiestas y al pueblo aportando el espíritu de familia a las celebraciones.

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