En marzo de 1995 setenta alumnos de Pre-Kínder, Kínder y 1° básico daban vida al proyecto educativo de la congregación de las Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas, siendo la primera directora la Hermana Lidia Acuña. El objetivo estaba claro y tras 20 años de existencia se mantiene con aún mayores fuerzas: educar y formar a niños, niñas y sus familias en la espiritualidad de su Padre fundador.

Y, precisamente, en la víspera de la festividad del Beato Francisco Palau la comunidad educativa en pleno se reunió en la Eucaristía conmemorativa, que fue celebrada en el Templo Catedral de La Serena y presidida por el Arzobispo, Mons. René Rebolledo.

Yasmín Olivares, una de las docentes fundadoras y desde hace 5 años directora del establecimiento, destacó: “por gracia del Señor he desarrollado diversos servicios durante estos 20 años y hoy reafirmo mi compromiso con la misión y entrega a Él”.

La labor laical en la pastoral del colegio es fundamental para el desarrollo de académico y espiritual, así lo señala su coordinadora general, Marcela Guerra: “sin los valores de la Iglesia y de nuestro Padre fundador, por mucho conocimiento que se tenga, no tiene sentido. El colegio está abocado principalmente a la parte valórica, unido con los padres, apoderados, Hermanas y profesores”.

En tanto, la Hermana Viola Ormazábal, integrante de la comunidad fundadora del proyecto educativo y hoy subdirectora del establecimiento, indicó: “la espiritualidad del P. Palau está presente en la fraternidad y la comunión del colegio, cuya característica es que siempre ha sido una familia, tónica que sigue hasta hoy”.

De esta forma, académicos, directivos, administrativos, paradocentes, padres, apoderados y estudiantes celebraron el vigésimo aniversario, recordando las palabras del P. Palau: “Cuando se reúne la escuela, allí está Jesús en medio de su familia”.

Fuente: Comunicaciones La Serena, Iglesia.cl

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