En masiva Asamblea Arquidiocesana, realizada en el marco de las celebraciones de los 450 años de existencia de la Iglesia de Santiago, Monseñor Ricardo Ezzati convocó a una gran misión juvenil. “La opción por los jóvenes debe ser una realidad hoy en nuestra Iglesia”, dijo.

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Los jóvenes son prioridad para la Iglesia

En su intervención, Monseñor Ezzati señaló que los obispos del país decidieron convocar para el año 2012 a una misión juvenil y anunció que para Santiago, “ya a partir de este segundo semestre, la intención va a estar puesta en esta misión. Los jóvenes son prioridad de la Iglesia en América Latina, en Chile y en Santiago. Por eso los invito a todos a sentir la misión juvenil no como una tarea particular o una tarea que interesa sólo a un grupo de hermanos, sino como una tarea de nuestra Iglesia”.

El Arzobispo de Santiago invitó a las comunidades de base, movimientos apostólicos, colegios católicos, parroquias, decanatos y zonas “a poner su mirada en lo que Jesús nos está pidiendo hoy día, que nuestro corazón y palabra de vida estén dirigidos al mundo de los jóvenes. Esta será la terea principal de la Iglesia de Santiago en particular para este segundo semestre y el próximo año”.

El pastor convocó “a toda la comunidad arquidiocesana a unirse a esta gran tarea: que los jóvenes puedan escuchar la Buena Noticia, la Palabra de Vida y de futuro que Jesús les quiere dirigir”.

Una respuesta a la tentación del dinero

En otra parte de su intervención, y mirando los 450 años de vida de la Iglesia de Santiago, monseñor Ezzati se preguntó qué es lo que la Iglesia quiere ofrecer a Chile en momentos tan desafiantes como los actuales, “qué le podemos ofrecer a un Chile que parece invadido por tentaciones, sobre todo la tentación de creer que el futuro y la felicidad consisten en tener más dinero en el bolsillo”. Añadió que toda la comunidad eclesial en conjunto con los obispos tienen que hacer un discernimiento acerca de “cuál es la palabra oportuna que la Iglesia está llamada a pronunciar en estos momentos”. El pastor expresó su convicción de que este servicio al pueblo de Chile “más que nunca es necesario en este momento de crisis, de convulsión, en que vivimos una hora de desencuentros, de frustración, de desesperanza de parte de muchos. Allí la Iglesia está llamada a ser un signo de esperanza”.

La memoria, el presente y el futuro

La asamblea arquidiocesana se inició con la intervención del historiador Marcial Sánchez, quien afirmó que “ser católico está en el ADN del ser chileno”, al mostrar las diversas manifestaciones de fe y de religiosidad de una gran parte de la población. El profesor Sánchez esbozó algunos rasgos de estos 450 años de historia a través de acontecimientos trágicos, como los terremotos de1822 y el de 2010. También a través de personajes de la vida eclesial como don Diego de Medellín, “defensor permanente de los indígenas”; don Rafael Valentín Valdivieso, “un reformador que reorganizó la arquidiócesis de Santiago”, y don Raúl Silva Henríquez, “quien aplicó el Concilio Vaticano II, estructuró la arquidiócesis y creó la Vicaría de la Solidaridad en defensa de los derechos humanos”.

Posteriormente, monseñor Cristián Precht resumió los aportes hechos en todas las parroquias en las asambleas locales, los que presentó como una profesión de fe. Señaló que sobre la base de lo planteado por los fieles, “creemos en una Iglesia de acogida, fundada en la Palabra de Dios; en una Iglesia que celebra la fe en el Señor, muerto y resucitado, presente en la Eucaristía y los demás sacramentos; creemos en una Iglesia Cuerpo de Jesucristo, Pueblo de Dios, convocado por el Señor en el Bautismo por su nombre, con una vocación particular; creemos en una Iglesia ministerial, con diversos servicios clericales y laicales; en una Iglesia al servicio del hombre y atenta a los signos de los tiempos, que abre sus puertas a los jóvenes”. Aspectos todos estos, dijo que es necesario profundizar y enriquecer.

(Fuente: www.iglesia.cl)

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