Hoy en Chile celebramos la fiesta de San Alberto Hurtado, sacerdote jesuita que amó y sirvió a los más pobres, acompañó y entusiasmó a muchos jóvenes en su entrega a Dios y los más necesitados, se comprometió profundamente con la justicia social.

En muchas comunidades eclesiales celebramos la fiesta de este “profeta de la solidaridad y justicia social” realizando gestos solidarios concretos.

En la parroquia de Paillaco, Valdivia, la capilla ubicada en el sector norte de la ciudad lleva el nombre del P. Hurtado; para celebrarlo la comunidad organizó una visita a los enfermos y ancianos del barrio que no podrían participar en otras actividades. La visita consistía en llevarles almuerzo a sus casas y quedarse para compartir con ellos y sus familias. La experiencia estuvo marcada por el entusiasmo de quienes visitaban y por la calidez, fraternidad y acogida de quienes fueron visitados. Se compartió la mesa, se oró por los enfermos y ancianos, se disfrutó del encuentro con las familias y el compartir sus vivencias.

Por la tarde se reunieron en la capilla para ver juntos la película sobre el P. Hurtado, que disfrutaron mucho, especialmente los niños. Terminó la jornada con la celebración de la Eucaristía para dar gracias por la vida y los habitantes del territorio de la capilla y para pedir por las muchas necesidades de quienes allí viven.

La jornada finalizó con un compartir fraterno marcado por la alegría y gratitud.

 

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