Les dejo esta explicación que el P.Guillermo Serra ha logrado juntar estudiando varias fuentes. Todo un simbolismo. Bendiciones!!

El escudo del Papa Francisco, refleja su humildad y devoción a la Virgen María. Todos los símbolos están tomados de su escudo episcopal.

El escudo cuenta con tres símbolos situados en triángulo, sobre fondo azul. Lo más destacado, en la parte superior, es el sol con las letras IHS en el centro. El símbolo de la Compañía de Jesús, a la que pertenece.

El símbolo IHS y su explicación: “IHS” es monograma del nombre de Jesucristo. Desde el principio de la cristiandad, la nomina sacra (nombre sagrado) de Iesous Christos (Jesucristo) se abrevia de varias formas. Las tres primeras letras de la palabra “Jesús” en griego son: IHC. Estas se transliteraron al latín como IHS. “I”: Iesus (Jesús), “H”: Hominum (de los hombres), “S”: Salvator” (Salvador) = Jesús, Salvador de los hombres. Aunque esta no representa el significado original griego, felizmente se refiere y honra al mismo Jesucristo.

En la parte inferior izquierda hay una estrella de cinco puntas, que junto con el fondo azul simboliza a la Virgen María y en el lado inferior derecho hay un racimo de uvas que simboliza a Jesús como fuente de la Fe.

Bajo el escudo se distingue su lema en latín “Miserando atque eliegendo” San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia del siglo VIII, en su homilía 21 sobre el Evangelio de san Mateo 9, comenta este momento “Jesús vio a un hombre, llamado Mateo, sentado ante la mesa de cobro de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. “Jesús vio a un hombre, llamado Mateo, sentado ante la mesa de cobro de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Lo vio más con la mirada interna de su amor que con los ojos corporales. Jesús vio al publicano, y lo vio con misericordia y eligiéndolo, (miserando atque eligendo), y le dijo “Sígueme”, que quiere decir: “Imítame”. Le dijo “Sígueme”, más que con sus pasos, con su modo de obrar. Porque, quien dice que está siempre en Cristo debe andar de continuo como él anduvo”.

Así han sido también las palabras del Papa en su primera audiencia. La vida cristiana es un movimiento: caminar, edificar y confesar.

Pidamos por este nuevo Pontificado, para que el Espíritu Santo lo ilumine y le fortalezca en este ministerio.

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